viernes, 19 de julio de 2013

EDUCACIÓN VIRTUAL: ¿Necesidad o Imposición?

Evaluación de la calidad de carreras virtuales universitarias en función a tutores, estudiantes y contenidos a nivel nacional e internacional.





Históricamente la educación presencial es el modelo utilizado en los diferentes niveles educativos.  Sin embargo, los cambios sociales, económicos, tecnológicos e industriales entre otros, demandan el uso de entornos de aprendizaje que trasciendan las fronteras físicas, y permitan el acceso a todos los sectores de la población.
Tal como lo dice Rama “este esquema está asociado a las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), las cuales además están remodelando los determinantes de la calidad.  Crecientemente es la incorporación de nuevas tecnologías una de las incidencias más significativas de la calidad de los procesos de aprendizaje” (Vitale, 2006).  Como docentes, no basta con implementar las estrategias y métodos tradicionales, ya que el interés y la motivación de los jóvenes por la era digital nos llevan a reinventarnos.
Por tal motivo, trataremos de reflexionar sobre la necesidad de utilizar nuevas modalidades educativas, puesto que según Rama “discutir y reflexionar sobre la virtualización de la educación superior, es al mismo tiempo una forma de analizar el mejoramiento de la calidad de la educación superior, dado que la calidad mejora cuando mejoran las tecnologías” (Vitale, 2006).
Es decir, el acceso al conocimiento se facilita, se generaliza y deja de ser la educación una actividad exclusiva de la élite, para extender sus raíces y savia en los diferentes estratos de la sociedad.  Este patrón se evidencia por los estudios que demuestran la paulatina pero creciente incorporación de las modalidades no presenciales en los procesos educativos de muchos países en América Latina.
Sin embargo, también es imprescindible evaluar la calidad de las modalidades no presenciales (a distancia o virtuales) y hago eco de lo sustentado por Rama cuando dice que a pesar de que …”la calidad de los estudios no presenciales no ha sido medida directamente en la región, pero diversos indicadores permiten suponer que tienen estándares inferiores, dado que reproducen las modalidades de los cursos presenciales en ambientes virtuales, son lineales, carecen de modalidades de simulación, y los materiales instruccionales son pocos, nacionales y muchas veces de baja calidad, por cuestión de costos de su producción” (Vitale, 2006).  Confiemos que la llegada de los procesos de acreditación en las modalidades presenciales, en su momento alcanzará los modelos educativos virtuales, de manera que contribuya al mejoramiento de su calidad.
En la educación virtual, tal como lo dice Rosales ”…participan diversas tecnologías, métodos de enseñanza, técnicas de colaboración e instructores…” lo que ”…eleva la enseñanza a niveles difícilmente alcanzables con los métodos tradicionales, sobre todo en lo que respecta a flexibilidad y a disponibilidad” (Hugo Rosales, 2004); características que permiten a esta modalidad educativa estar accesible en todo momento y en cualquier lugar.
De acuerdo a lo citado por Rosales “los principales agentes son el profesor, responsable de estructurar cada asignatura, y el estudiante responsable por su propio aprendizaje utilizando las ventajas que …ofrece un entorno y una modalidad virtual que le hacen independiente de la localización geográfica y además responsable del tiempo que destine a su aprendizaje en cantidad y en forma” (Hugo Rosales, 2004).  Lo que nos lleva a pensar que el rol de ambos actores requiere de características especiales y motivaciones que los lleven al primero a planificar, preparar y seleccionar cuidadosamente material educativo; y al segundo a empoderarse de su propio aprendizaje.
Entonces, para examinar más detenidamente el rol docente, es importante identificar las competencias que deben poseer los que trabajan en estos entornos.  De acuerdo a lo sustentado por Menéndez, el rol del docente en un entorno virtual se caracteriza por “una relación de ayuda que se despliega en tres direcciones: para mantener la motivación, …para corregir y reorientar el aprendizaje … y para resolver las dudas” (Vega, 2012).  Por otra parte, más que un conocimiento profundo y muy especializado de la materia, el docente requiere de competencias  en comunicación.  Por su parte, el estudiante es el artífice de su conocimiento, lo construye; y no olvidemos el cuidado con que deben seleccionarse los contenidos en esta modalidad.
La educación es el camino seguro y comúnmente elegido por las familias y personas que esperan realizar transformaciones sustanciales en su modo de vida, para así mejorar su condición económica y cultural, siendo entonces la educación la vía para mejorar su estatus.

Bibliografía
Hugo Rosales, J. A. (2004). Adecuación de un modelo de enseñanza superior en modelo de enseñanza virtual. Primer Congreso Virtual Latinoamericano De Educación a Distancia.
Vega, C. M. (Septiembre-Diciembre de 2012). Mediadores y Mediadoras del Aprendizaje. Competencias docentes en los entornos virtuales de aprendizaje. Revista Ibero Americana de Educación. Monográfico. Número 60, 39-50.
Vitale, C. R. (2006). La despresencialización de la educación superior en América Latina:¿tema de calidad, de cobertura, de internacionalización o de financiamiento? XV Encuentro Internacional de Educación a Distancia. Guadalajara, Jalisco, México.