Evaluación de la calidad de carreras virtuales universitarias en función a tutores, estudiantes y contenidos a nivel nacional e internacional.
Históricamente
la educación presencial es el modelo utilizado en los diferentes niveles
educativos. Sin embargo, los cambios
sociales, económicos, tecnológicos e industriales entre otros, demandan el uso
de entornos de aprendizaje que trasciendan las fronteras físicas, y permitan el
acceso a todos los sectores de la población.
Tal
como lo dice Rama “este esquema está asociado a las nuevas tecnologías de la
información y comunicación (TIC), las cuales además están remodelando los
determinantes de la calidad.
Crecientemente es la incorporación de nuevas tecnologías una de las
incidencias más significativas de la calidad de los procesos de aprendizaje” (Vitale, 2006) . Como docentes, no basta con implementar las
estrategias y métodos tradicionales, ya que el interés y la motivación de los
jóvenes por la era digital nos llevan a reinventarnos.
Por
tal motivo, trataremos de reflexionar sobre la necesidad de utilizar nuevas
modalidades educativas, puesto que según Rama “discutir y reflexionar sobre la
virtualización de la educación superior, es al mismo tiempo una forma de
analizar el mejoramiento de la calidad de la educación superior, dado que la
calidad mejora cuando mejoran las tecnologías” (Vitale, 2006) .
Es
decir, el acceso al conocimiento se facilita, se generaliza y deja de ser la
educación una actividad exclusiva de la élite, para extender sus raíces y savia
en los diferentes estratos de la sociedad.
Este patrón se evidencia por los estudios que demuestran la paulatina
pero creciente incorporación de las modalidades no presenciales en los procesos
educativos de muchos países en América Latina.
Sin
embargo, también es imprescindible evaluar la calidad de las modalidades no
presenciales (a distancia o virtuales) y hago eco de lo sustentado por Rama
cuando dice que a pesar de que …”la calidad de los estudios no presenciales no
ha sido medida directamente en la región, pero diversos indicadores permiten
suponer que tienen estándares inferiores, dado que reproducen las modalidades
de los cursos presenciales en ambientes virtuales, son lineales, carecen de
modalidades de simulación, y los materiales instruccionales son pocos,
nacionales y muchas veces de baja calidad, por cuestión de costos de su
producción” (Vitale, 2006) .
Confiemos que la llegada de los procesos de acreditación en las
modalidades presenciales, en su momento alcanzará los modelos educativos
virtuales, de manera que contribuya al mejoramiento de su calidad.
En
la educación virtual, tal como lo dice Rosales ”…participan diversas
tecnologías, métodos de enseñanza, técnicas de colaboración e instructores…” lo
que ”…eleva la enseñanza a niveles difícilmente alcanzables con los métodos
tradicionales, sobre todo en lo que respecta a flexibilidad y a disponibilidad”
(Hugo Rosales, 2004) ; características que permiten a esta
modalidad educativa estar accesible en todo momento y en cualquier lugar.
De
acuerdo a lo citado por Rosales “los principales agentes son el profesor,
responsable de estructurar cada asignatura, y el estudiante responsable por su
propio aprendizaje utilizando las ventajas que …ofrece un entorno y una
modalidad virtual que le hacen independiente de la localización geográfica y además
responsable del tiempo que destine a su aprendizaje en cantidad y en forma” (Hugo Rosales, 2004) . Lo que nos lleva a pensar que el rol de ambos
actores requiere de características especiales y motivaciones que los lleven al
primero a planificar, preparar y seleccionar cuidadosamente material educativo;
y al segundo a empoderarse de su propio aprendizaje.
Entonces,
para examinar más detenidamente el rol docente, es importante identificar las
competencias que deben poseer los que trabajan en estos entornos. De acuerdo a lo sustentado por Menéndez, el
rol del docente en un entorno virtual se caracteriza por “una relación de ayuda
que se despliega en tres direcciones: para mantener la motivación, …para
corregir y reorientar el aprendizaje … y para resolver las dudas” (Vega, 2012) . Por otra parte, más que un conocimiento
profundo y muy especializado de la materia, el docente requiere de
competencias en comunicación. Por su parte, el estudiante es el artífice de
su conocimiento, lo construye; y no olvidemos el cuidado con que deben
seleccionarse los contenidos en esta modalidad.
La
educación es el camino seguro y comúnmente elegido por las familias y personas
que esperan realizar transformaciones sustanciales en su modo de vida, para así
mejorar su condición económica y cultural, siendo entonces la educación la vía
para mejorar su estatus.
Bibliografía
Hugo Rosales, J. A. (2004). Adecuación de un modelo de
enseñanza superior en modelo de enseñanza virtual. Primer Congreso Virtual
Latinoamericano De Educación a Distancia.
Vega, C. M. (Septiembre-Diciembre de 2012). Mediadores
y Mediadoras del Aprendizaje. Competencias docentes en los entornos virtuales
de aprendizaje. Revista Ibero Americana de Educación. Monográfico. Número 60,
39-50.
Vitale, C. R. (2006). La despresencialización de la
educación superior en América Latina:¿tema de calidad, de cobertura, de
internacionalización o de financiamiento? XV Encuentro Internacional de
Educación a Distancia. Guadalajara, Jalisco, México.

La educación virtual a pesar de no ser presencial demanda mucho compromiso del estudiante.
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